Sabes que debes orar. Tienes toda la intención de detenerte y pasar tiempo con el Señor, pero antes de que te des cuenta, el día ha terminado. ¿Es realmente posible equilibrar una vida ajetreada con la oración?
Hoy, Nell O'Leary, esposa y madre, comparte algunas ideas prácticas de su propia vida sobre cómo hacer espacio para la oración en una agenda ajetreada. No necesitas un curso, un libro o un programa; solo necesitas el simple hábito de poner y mantener tu corazón ante Dios todo el día, continua y constantemente.