Oración de Santa Teresa de Lisieux por los sacerdotes
Oh Jesús, Sacerdote eterno,
guarda a tus sacerdotes en el refugio de Tu Sagrado Corazón,
donde nadie pueda tocarlos.
Mantén inmaculadas sus manos ungidas,
que diariamente tocan Tu Sagrado Cuerpo.
Mantén puros sus labios,
diariamente purpurados con tu Preciosa Sangre.
Mantén puros y celestiales sus corazones,
sellados con la marca sublime del sacerdocio.
Que Tu santo amor los rodee y
los proteja del contagio del mundo.
Bendice sus labores con frutos abundantes y
que las almas a quienes sirven sean su alegría y consuelo aquí y en el cielo su hermosa y
eterna corona.