Novena a la Preciosa Sangre

Novena a la Preciosa Sangre:
Rezar una vez al día durante 9 días

¡Por la Voz de tu Sangre, oh Jesús! Quiero apremiarte, solicitarte, importunarte, aunque parezcas rechazar mis súplicas. No me apartaré de tus pies sangrantes hasta que me escuches. Demasiadas gracias, demasiadas misericordias han brotado de tu Sangre para que yo no espere, hasta el final, en su eficacia.

Entonces, ¡oh Jesús! por la Preciosa Sangre derramada siete veces por el bienestar de los hombres, por cada gota de ese Sacro Precio de nuestra redención, por las lágrimas de tu Inmaculada Madre, te conjuro, te suplico, escucha mi ferviente oración.

(Menciona aquí tus intenciones)

¡Oh Tú, que durante todos los días de tu vida mortal consolaste tantos sufrimientos, sanaste tantas enfermedades, levantaste tan a menudo el ánimo decaído; no dejarás de tener piedad de un alma que te clama desde lo más hondo de su angustia! ¡Oh, no, es imposible! Otro suspiro de mi corazón, y de la herida en el Tuyo, me llegará, sobre una ola de tu Sangre misericordiosa, la gracia tan ardientemente deseada. ¡Oh Jesús, Jesús! acelera el momento en que cambies mis lágrimas en alegría, mis suspiros en acciones de gracias.

¡Santa María, Fuente de la Divina Sangre! Te conjuro a que no pierdas esta ocasión de glorificar la Sangre que te hizo Inmaculada. Amén.