Novena a San Benito

¡Glorioso San Benito, sublime modelo de virtud, vaso puro de la gracia de Dios! Heme aquí humildemente arrodillado a tus pies. Te imploro en tu bondadosa caridad que ores por mí ante el trono de Dios.
A ti recurro en los peligros que diariamente me rodean.
Protégeme contra mi egoísmo y mi indiferencia hacia Dios y hacia mi prójimo.
Inspírame a imitarte en todas las cosas.
Que tu bendición esté conmigo siempre, para que pueda ver y servir a Cristo en los demás y trabajar por Su reino.
Obtén bondadosamente para mí de Dios los favores y gracias que tanto necesito en las pruebas, miserias y aflicciones de la vida.
Tu corazón estuvo siempre lleno de amor, compasión y misericordia hacia aquellos que estaban afligidos o turbados de alguna manera. Nunca despediste sin consuelo y ayuda a nadie que recurriera a ti.
Por lo tanto, invoco tu poderosa intercesión, confiado en la esperanza de que escucharás mis oraciones y obtendrás para mí la gracia y el favor especiales que imploro con fervor.
{menciona tu petición}
Ayúdame, gran San Benito, a vivir y morir como un hijo fiel de Dios, a correr en la dulzura de Su amorosa voluntad, y a alcanzar la felicidad eterna del cielo.
Amén.