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Novena a Nuestra Señora Desatanudos

Novena a María Desatanudos - Día 1

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 1

Amadísima Madre Santa, Santísima María, tú que desatas los nudos que asfixian a tus hijos, extiende tus manos misericordiosas hacia mí. Te confío hoy este nudo... y todas las consecuencias negativas que provoca en mi vida. Te entrego este nudo que me atormenta y me hace infeliz y así me impide unirme a Ti y a Tu Hijo Jesús, mi Salvador. Corro a Ti, María, Desatanudos, porque confío en Ti y sé que nunca desprecias a un hijo pecador que viene a pedirte ayuda. Creo que puedes desatar este nudo porque Jesús te concede todo. Creo que quieres desatar este nudo porque eres mi Madre. Creo que lo harás porque me amas con amor eterno.

Gracias, Querida Madre.

María, Desatanudos, ruega por mí.

Quien busca la gracia, la encuentra en las manos de María.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 2

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 2

María, Madre Amada, canal de toda gracia, vuelvo a Ti hoy mi corazón, reconociendo que soy un pecador que necesita tu ayuda. Muchas veces pierdo las gracias que me concedes por mis pecados de egoísmo, orgullo, rencor y mi falta de generosidad y humildad. Acudo a Ti hoy, María, Desatanudos, para que le pidas a tu Hijo Jesús que me conceda un corazón puro, despojado, humilde y confiado. Viviré hoy practicando estas virtudes y ofreciéndote esto como señal de mi amor por Ti. En tus manos confío este nudo (...describir) que me impide reflejar la gloria de Dios.

María, Desatanudos, ruega por mí.

María ofreció todos los momentos de su día a Dios.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 3

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 3

Nuestra Señora Desatanudos Madre Meditadora, Reina del cielo, en cuyas manos se encuentran los tesoros del Rey, vuelve hoy tus ojos misericordiosos hacia mí. Pongo en tus santas manos este nudo en mi vida... y todo el rencor y resentimiento que me ha causado. Te pido perdón, Dios Padre, por mi pecado. Ayúdame ahora a perdonar a todas las personas que consciente o inconscientemente provocaron este nudo. Dame, también, la gracia de perdonarme a mí mismo por haber provocado este nudo. Solo así podrás desatarlo. Ante Ti, Madre amadísima, y en nombre de Tu Hijo Jesús, mi Salvador, que ha sufrido tantas ofensas, habiéndole concedido el perdón, ahora perdono a estas personas... y a mí mismo, para siempre. Gracias, María, Desatanudos por desatar el nudo del rencor en mi corazón y el nudo que ahora te presento. Amén.

María, Desatanudos, ruega por mí.

Acude a María, tú que deseas la gracia.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 4

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 4

Nuestra Señora Desatanudos Amadísima Santa Madre, tú que eres generosa con todos los que te buscan, ten misericordia de mí. Pongo en tus manos este nudo que me roba la paz del corazón, paraliza mi alma y me impide ir a mi Señor y servirle con mi vida.
Desata este nudo en mi amor..., oh Madre, y pídele a Jesús que cure mi fe paralítica que se desanima con las piedras del camino. Contigo, Madre queridísima, que yo vea estas piedras como amigas. No murmurando más contra ellas, sino dando gracias infinitas por ellas, que sonría con confianza en tu poder.

María, Desatanudos, ruega por mí.

María es el Sol y nadie es privado de su calor.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 5

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 5

Nuestra Señora Desatanudos Madre, Desatanudos, generosa y compasiva, vengo a Ti hoy para confiarte una vez más este nudo... en mi vida y para pedir la sabiduría divina para desatar, bajo la luz del Espíritu Santo, este enredo de problemas. Nadie te vio nunca enojada; al contrario, tus palabras estaban tan cargadas de dulzura que el Espíritu Santo se manifestaba en tus labios. Quita de mí la amargura, el enojo y el odio que este nudo me ha causado. Dame, oh Madre queridísima, algo de la dulzura y la sabiduría que se reflejan silenciosamente en tu corazón. Y así como estuviste presente en Pentecostés, pídele a Jesús que me envíe una nueva presencia del Espíritu Santo en este momento de mi vida. ¡Espíritu Santo, ven sobre mí!

María, Desatanudos, ruega por mí.

María, con Dios, es poderosa.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 6

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 6

Nuestra Señora Desatanudos Reina de la Misericordia, te confío este nudo en mi vida... y te pido que me des un corazón paciente hasta que lo desates. Enséñame a perseverar en la palabra viva de Jesús, en la Eucaristía, en el Sacramento de la Confesión; quédate conmigo y prepara mi corazón para celebrar con los ángeles la gracia que me será concedida. ¡Amén! ¡Aleluya!

María, Desatanudos, ruega por mí.

Eres hermosa, María, y no hay mancha de pecado en Ti.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 7

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Oh Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero, sobre todo, porque te ofendí, oh Dios mío, que eres todo bondad y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza los tres primeros misterios del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza los dos últimos misterios del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el Día 7

Nuestra Señora Desatanudos Madre Purísima, vengo a Ti hoy para suplicarte que desates este nudo en mi vida... y me liberes de las trampas del Mal. Dios te ha concedido un gran poder sobre todos los demonios. Renuncio hoy a todos ellos, a toda conexión que he tenido con ellos y proclamo a Jesús como mi único Señor y Salvador. María, Desatanudos, aplasta la cabeza del maligno y destruye las trampas que me ha tendido con este nudo. Gracias, Madre queridísima. ¡Preciosa Sangre de Jesús, libérame!

María, Desatanudos, ruega por mí.

Eres la gloria de Jerusalén, la alegría de nuestro pueblo.

Oración a María Desatanudos (Oración final)

Virgen María, Madre del Amor Hermoso, Madre que nunca rehúsa venir en ayuda de un hijo en necesidad, Madre cuyas manos nunca dejan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y mira el enredo de nudos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió el desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede arrancarla de tu precioso cuidado. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre Poderosa, por tu gracia y poder intercesor con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, Señora mía, eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María Desatanudos - Día 8

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero más que todo, porque os ofendí, oh Dios mío, que sois todo bien y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de vuestra gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza las primeras 3 decenas del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza las últimas 2 decenas del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el día 8

Nuestra Señora Desatanudos, Virgen Madre de Dios, rebosante de misericordia, ten piedad de tu hijo y desata este nudo... en mi vida. Necesito tu visita en mi vida, como visitaste a Isabel. Tráeme a Jesús, tráeme al Espíritu Santo. Enséñame a practicar las virtudes del coraje, la alegría, la humildad y la fe, y, como Isabel, a ser llena del Espíritu Santo. Haz que descanse alegremente en tu seno, María. Te consagro como mi madre, Reina y amiga. Te doy mi corazón y todo lo que tengo (mi hogar y mi familia, mis bienes materiales y espirituales). Soy tuya para siempre. Pon tu corazón en mí para que pueda hacer todo lo que Jesús me dice.

María, Desatanudos, ruega por mí.

Acerquémonos, pues, confiados al trono de la gracia.

Oración a María, Desatanudos (Oración de clausura)

Virgen María, Madre del amor hermoso, Madre que nunca rehúsas venir en ayuda de un hijo en apuros, Madre cuyas manos nunca cesan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y ve el nudo de enredos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió la tarea de desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede quitarla de tu preciosa custodia. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre poderosa, por tu gracia y poder de intercesión con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, mi Señora, tú eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

Novena a María, Desatanudos - Día 9

1. Haz la Señal de la Cruz.

2. Reza el Acto de Contrición. Pide perdón por tus pecados y haz un firme propósito de no volver a cometerlos.

Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Detesto todos mis pecados porque temo la pérdida del Cielo y las penas del Infierno. Pero más que todo, porque os ofendí, oh Dios mío, que sois todo bien y merecedor de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de vuestra gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén.

3. Reza las primeras 3 decenas del Rosario.

4. Haz la meditación del día (se publicará cada día).

5. Reza las últimas 2 decenas del Rosario.

6. Termina con la Oración a Nuestra Señora Desatanudos.

Meditación para el día 9

Nuestra Señora Desatanudos, Santísima María, Abogada nuestra, Desatanudos, vengo hoy a agradecerte por desatar este nudo en mi vida... Tú sabes muy bien el sufrimiento que me ha causado. Gracias por venir, Madre, con tus largos dedos de misericordia a secar las lágrimas de mis ojos; me recibes en tus brazos y haces posible que reciba una vez más la gracia divina.

María, Desatanudos, queridísima Madre, te agradezco por desatar los nudos de mi vida. ¡Envuelveme en tu manto de amor, guárdame bajo tu protección, ilumíname con tu paz! Amén.

María, Desatanudos, ruega por mí.

Oración a María, Desatanudos (Oración de clausura)

Virgen María, Madre del amor hermoso, Madre que nunca rehúsas venir en ayuda de un hijo en apuros, Madre cuyas manos nunca cesan de servir a tus amados hijos porque son movidas por el amor divino y la inmensa misericordia que existe en tu corazón, posa tus ojos compasivos sobre mí y ve el nudo de enredos que existen en mi vida.

Tú sabes muy bien lo desesperado que estoy, mi dolor y cómo estoy atado por estos nudos.
María, Madre a quien Dios confió la tarea de desatar los nudos en la vida de Sus hijos, pongo en tus manos la cinta de mi vida.

Nadie, ni siquiera el mismo maligno, puede quitarla de tu preciosa custodia. En tus manos no hay nudo que no pueda ser desatado.

Madre poderosa, por tu gracia y poder de intercesión con Tu Hijo y Mi Libertador, Jesús, toma en tus manos hoy este nudo... Te ruego que lo desates para la gloria de Dios, de una vez por todas, Tú eres mi esperanza.

Oh, mi Señora, tú eres el único consuelo que Dios me da, la fortificación de mi débil fuerza, el enriquecimiento de mi indigencia y con Cristo la libertad de mis cadenas.
Escucha mi súplica.

¡Guárdame, guíame, protégeme, oh refugio seguro!

María, Desatanudos, ruega por mí.

 

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