Oraciones vespertinas
Os adoro, Dios mío, y os amo con todo mi corazón.
Os doy gracias por haberme creado, por haberme hecho cristiano,
y por haberme conservado en este día.
Perdonadme por el mal que he hecho hoy.
Si he hecho algo bueno, dignaos aceptarlo.
Protegedme mientras descanso y libradme de todo peligro.
Que vuestra gracia esté siempre conmigo.
Amén.
Oración vespertina de San Macario
Oh Dios eterno y Gobernante de toda la creación,
me habéis permitido llegar a esta hora.
Perdonad los pecados que he cometido este día de palabra, obra o pensamiento.
Purificadme, oh Señor, de toda mancha espiritual y física.
Concededme que me levante de este sueño para glorificaros con mis obras a lo largo de toda mi vida,
y que sea victorioso sobre todo enemigo espiritual y físico.
Libradme, oh Señor, de todo pensamiento vano y de malos deseos,
porque vuestro es el reino, y el poder, y la gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
Amén.