No pierdas tu turno.
Hay momentos en nuestras vidas en los que tenemos la oportunidad y la capacidad de tomar una decisión que cambiará el rumbo de nuestras vidas. Josué extendió esta invitación al pueblo de Israel al entrar en la Tierra Prometida y a nosotros se nos extiende la misma invitación. Debemos decidir por nosotros mismos a quién serviremos.