La Cuaresma ha comenzado y con ella nuestra práctica de oración, ayuno y limosna. Pero, ¿sabías que este tiempo de penitencia tiene un papel especial en el fortalecimiento de dos músculos espirituales específicos?
Hoy, el Padre Mark-Mary nos da otra razón convincente para profundizar en esta Cuaresma y verla como un entrenamiento espiritual de levantamiento de pesas para fortalecer y convertir nuestros músculos débiles en virtudes sólidas para nuestro crecimiento en santidad.