"Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Ti." —San Agustín de Hipona
¿Alguna vez ha sentido el dolor de la soledad, la apatía y la insatisfacción? ¿La sensación innegable de que debe haber algo más que esto? Es un sentimiento universal, y a veces puede ser insoportable. No estamos hechos para este mundo, estamos hechos para Dios. Pero, ¿cómo podemos sobrevivir a este lado del cielo?
Hoy, mientras comenzamos la transición al Adviento, Bobby Angel demuestra la gracia que puede ser tal dolor, y cómo Dios lo ha puesto en nuestros corazones para prepararnos para Él.