Teofanía: Dios quiere revelarse a cada uno de nosotros.
Pero nuestra adicción constante a las sustancias químicas del placer, la dopamina y la serotonina, puede ser una barrera para esta intimidad.
Hoy el Padre Mark-Mary nos desafía a considerar el ayuno de un flujo casi continuo de placer para escuchar y experimentar una nueva intimidad con Dios. ¿Por qué no considerar conducir sin música, ayunar de los refrigerios durante el día o dejar las redes sociales esta temporada de Cuaresma?