Hay cuatro tipos de visión... uno es el más útil.
Todos queremos ver el mundo con precisión. Pero la mayoría de las veces, caemos en la ceguera de ser miopes. Entonces queremos la previsión para poder saber lo que sucederá. O la retrospección para que sepamos lo que hemos vivido. Pero Dios nos llama a una visión más nueva. Una que nos ayuda a salir del desierto atravesando el desierto.