Dios siempre nos da lo que necesitamos para cumplir Su voluntad.
María fue preservada de toda mancha de pecado original en el momento de su concepción por los méritos de la vida, muerte y resurrección futuras de su Hijo.
Dios siempre nos da lo que necesitamos para cumplir Su voluntad.
María fue preservada de toda mancha de pecado original en el momento de su concepción por los méritos de la vida, muerte y resurrección futuras de su Hijo.