Lo que importa más que vernos y sentirnos bien es que seamos buenos. ¿Cómo están impactando nuestras elecciones diarias a las personas en las que nos estamos convirtiendo?
El Padre Mark-Mary nos desafía a examinar honestamente qué capta nuestra atención y qué podría estar cautivando silenciosamente nuestros corazones. Sin conciencia, nuestros hábitos diarios pueden alejarnos de la virtud. La invitación es a involucrarnos con lo que amamos de una manera que realmente nos forme en mejores personas, no en personas más débiles.