Obtenemos lo que hemos elegido.
El final de una historia revela qué tipo de historia es. Independientemente de cómo empecemos y cómo procedamos, podemos elegir tener una historia trágica... o podemos elegir tener una historia de amor. El factor determinante no es la cantidad de tristeza o pérdida en nuestras vidas, sino si elegimos a Dios... o elegimos algo que no sea Dios.