Bobby Angel habla sobre el mayor problema con la pornografía.
La pornografía es una lucha persistente que muchos experimentan en aislamiento, especialmente en una cultura que fomenta y elogia comportamientos como la autoestimulación. Nos puede resultar difícil identificar el verdadero mal en el consumo de pornografía. Pero lo que a menudo no vemos es que la pornografía daña nuestra capacidad de ser generosos, centrándose nuestra atención únicamente en nosotros mismos. Afortunadamente, la misericordia de Dios es infinita y está disponible para nosotros en todo momento, y a través de su gracia podemos liberarnos de este horrible pecado.
Hoy, Bobby explica cómo la pornografía daña nuestra capacidad de entregarnos a los demás.