Como miembros de un mundo roto, necesitamos que se nos recuerde el amor de Jesús. Las Hermanas de la Vida comparten el mensaje cristiano afirmando que toda vida merece ser vivida. Una vez que conocemos el amor de Dios, nada es casual o insignificante. En cambio, cada aliento es un regalo, libremente dado y libremente recibido.
Hoy podemos reflexionar una vez más sobre la misión de las Hermanas de la Vida, quienes se esfuerzan por "amar sin límites" y nos invitan a responder al mismo llamado. Presenta una entrevista con la Hna. Magnificat Rose.
Obtenga más información sobre las Hermanas de la Vida y su misión de dedicar sus vidas a defender la dignidad de cada vida humana visitando: https://sistersoflife.org

Este es un segmento de Connected: Enseñanza Social Católica para Esta Generación.