¿Pueden ser pecaminosos tus sentimientos?
El P. Mike Schmitz nos recuerda que "el pecado y la virtud no residen en las emociones, sino en la voluntad". Nuestras emociones, ya sean positivas o negativas, no nos hacen buenos o malos; lo que importa es cómo respondemos a ellas. ¡Usa tus emociones para elegir y buscar el bien!