En lugar de meditar sobre el camino de Cristo hacia la cruz, ora con él.
Jesús, como judío observante, habría rezado los Salmos a lo largo del día y de ellos habría extraído fuerza y paz.
El P. Toups nos invita a acercarnos a Cristo y a orar junto a él, extrayendo fuerza de las Escrituras durante sus últimos momentos antes de la crucifixión.
