Siempre habrá personas que no nos agraden mucho... personas que nos "molestan". Amigos, familiares, personas que "siempre" son esto o aquello. Puede volverse fácil definir a las personas por sus defectos. Pero eso no es lo que Dios hace con nosotros.
Hoy, el P. Mark-Mary te muestra cómo amar a las personas como Dios las ama, dándoles permiso para ser ellas mismas.
