Hay un tipo de oración que muchos de nosotros solemos evitar, y es la que necesitamos con tanta urgencia. "Señor, me duele aquí, por favor, sáname aquí".
Hoy, el Padre Mark-Mary nos muestra lo vital que es esta conciencia de nuestras heridas, y cuánto bien puede hacer Dios en nuestras vidas cuando le damos acceso a esos lugares.
s