Asistir a misa los domingos es esencial en la fe católica, e intencionalmente faltar a misa es un pecado mortal, que requiere confesión antes de poder recibir la comunión de nuevo.
Sin embargo, ¿sabías que si tienes una razón seria y legítima para no poder asistir a misa, puedes solicitar una dispensa a tu sacerdote?
El padre Mike explica que, si bien faltar a misa y solicitar una dispensa no debe convertirse en algo habitual, es posible bajo ciertas circunstancias válidas.