La esperanza cristiana no confía en que todo saldrá bien si obtengo lo que quiero, sino en que todo saldrá bien incluso cuando no lo obtenga.
A veces la parte más difícil de la carrera es la última vuelta... y a veces la parte más difícil de la carrera es la penúltima vuelta. Cuando la meta está tan lejos que no se puede ver el final. En esos momentos, cuando todo parece perdido, la esperanza declara que Dios puede sacar vida de la muerte.