Suficientemente bueno

Si llegar al cielo fuera como entrar en los Juegos Olímpicos, nadie lo lograría. El hecho es que ninguno de nosotros es lo suficientemente bueno como para pasar la eternidad en la presencia de Dios. Pero el Padre Mike Schmitz nos recuerda que no tenemos que ser lo suficientemente buenos. Dios quiere que le entreguemos nuestras vidas, aceptando y respondiendo a su gracia y amor. No quiere solo tus buenas obras o solo tu fe. Te quiere a ti por completo. Cuando le entregamos completamente nuestras vidas, encontraremos la vida eterna en Él.