"No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). ¿Qué quiso decir Jesús realmente con eso? ¿Significa esto que los cristianos nunca deben denunciar el pecado o exigir responsabilidad a otros?
El Padre Mike Schmitz desglosa esta enseñanza de Jesús a menudo malinterpretada. Explica que, aunque estamos llamados a no condenar los corazones o las almas de los demás, sí estamos llamados a discernir entre lo correcto y lo incorrecto. ¿La clave? Empezar con humildad. El Padre Mike nos insta a examinarnos primero, a acercarnos a los demás con curiosidad en lugar de condena, y a siempre actuar con compasión.