¿Puedes adivinar qué 3 virtudes son necesarias para acercarse a Dios?
En su libro, "Introducción a la vida devota", San Francisco de Sales enumera la paciencia, la humildad y la mansedumbre como las virtudes más esenciales para vivir vidas santas dedicadas a Dios.
¿Qué las hace tan importantes?
La paciencia nos da la capacidad de soportar las pruebas y el sufrimiento, la humildad nos ayuda a vernos como somos en relación con la grandeza de Dios, y la mansedumbre calma nuestro temperamento para que podamos mostrar la paz de Dios a los demás.
Cultivar estas virtudes es solo el principio.