¿Cómo entiendo la semilla, el suelo, el terreno rocoso y las espinas? Dave explica la Parábola del Sembrador y comparte cómo se puede aplicar a nuestras vidas. También da consejos sobre cómo podemos sembrar semillas en buena tierra y cómo podemos dar fruto en nuestras propias vidas.
Notas del programa
- Aquel día, Jesús salió de casa y se sentó junto al mar. Tanta gente se agolpó a su alrededor que él subió a una barca y se sentó, y toda la multitud se quedó en la orilla. Y les habló largamente en parábolas, diciendo: “Salió un sembrador a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no tenía mucha tierra; brotó enseguida, porque la tierra no era profunda. Pero al salir el sol se quemó, y por falta de raíz se secó. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. Pero otra parte cayó en buena tierra y dio fruto, unas veces cien, otras sesenta y otras treinta por uno. El que tenga oídos, que oiga”. (Mateo 13:1-9)
Preguntas para la reflexión
- ¿Qué revelan los cuatro tipos de suelo sobre las diferentes formas en que las personas responden a la palabra de Dios?
- ¿Qué tipo de suelo describe mejor tu vida en este momento?
- ¿Qué paso práctico puedes dar para quitar las rocas y las espinas que ahogan la palabra de Dios en ti?
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