No es inusual experimentar desánimo en el camino a la santidad, especialmente cuando vivimos en un mundo lleno de tentaciones y persecución. Con Dios de nuestra parte, nada de lo que el diablo pueda hacer prevalecerá sobre nosotros. Sin embargo, es el momento en que nos desanimamos demasiado para pedir ayuda a Dios lo que el diablo está esperando. Entonces, ¿cómo podemos evitar que esto suceda?
Hoy, el Padre Mike explica la raíz del desánimo en nuestro camino de fe y cómo seguir apoyándonos en Dios a través de esa lucha.
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