¡Vanidad de vanidades! ¡Todo es vanidad! Bueno, quizás no todo, pero probablemente más de lo que pensabas.
La vanidad no es solo mirarse demasiado en el espejo (aunque podría serlo). La vanidad no es solo demasiada cirugía plástica (aunque podría serlo). La vanidad es "la preocupación desmedida por lo que piensen los demás".
El padre Mike sugiere que veamos nuestras vidas un poco más de cerca con esta nueva definición, y que busquemos en Jesús la solución.
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