La diferencia entre los celos y la envidia
Fr. Mike Schmitz¿Por qué dice Dios: «Porque yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso» en Éxodo 20:5? Es porque los celos pueden ser buenos, mientras que la envidia siempre es mala.
Los celos son el no querer compartir algo o a alguien que posees o esperas poseer, y la envidia es el resentimiento hacia las posesiones de otra persona. Puede haber una intersección de los dos, porque es posible tener un tipo de celos excesivo o distorsionado que en realidad se basa en la envidia, pero la envidia siempre es pecaminosa.
Esta es una distinción importante porque, por un lado, tenemos a Dios que es celoso de nosotros. Asimismo, un esposo y una esposa deben ser celosos el uno del otro.
Por otro lado, San Agustín describió la envidia como el pecado diabólico, basando su razonamiento en las Escrituras:
“por envidia del diablo entró la muerte en el mundo,
y los que le pertenecen la experimentan” (Sabiduría 2:24).
Cabe destacar que las buenas traducciones de la Biblia traducen 1 Corintios 13:4 para decir «el amor no envidia».
En lugar de permitir que las bendiciones de los demás nos entristezcan, regocijémonos en ellas y en las nuestras.
Conozca al Padre Mike Schmitz

El P. Mike Schmitz se desempeña como Director del ministerio de jóvenes y adultos jóvenes para la Diócesis de Duluth y como capellán del Ministerio Católico Newman en la Universidad de Minnesota-Duluth.
Es presentador de los programas de Ascension Chosen, Altaration y The 99, y tiene un canal en Ascension Presents.