El dolor es una emoción humana y nos afecta a todos en algún momento.
La Iglesia Católica, en toda su sabiduría, nos ofrece esta hermosa oración en el rito de las exequias cristianas:
"Porque para tus fieles, Señor, la vida no termina, se transforma; y al deshacerse esta morada terrenal, se les prepara ya una mansión eterna en el cielo".
Continuando con el tema de la muerte y el duelo, hoy, el Padre Mike ofrece una palabra de esperanza y aliento a cualquiera que esté de luto. Nuestro dolor como cristianos debe ser diferente. Estamos llamados a no afligirnos como los demás.
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