¿Alguna vez te desesperas por no tener una vida de oración significativa? ¡Hablemos de eso! ¿Alguna vez te encuentras diciendo "Toda mi vida es una oración", pero sabiendo que en realidad es una excusa y que podrías hacerlo mejor? Bueno, la buena noticia es que "hacerlo mejor" no tiene por qué significar dedicar tiempo que no tienes a hacer algo tedioso para Dios. La oración está destinada a ser una forma de conectarte con tu Creador, algo que puede traerte gran alegría y satisfacción. ¿Alguna vez has considerado la idea de "descansar en Dios" como algo que tu ajetreada vida podría necesitar más? Esta semana estamos compartiendo formas de "orar todo el día" y ser más consciente de la presencia de Dios en tu vida, incluso si eres una persona muy ocupada y distraída. Comparto una antigua columna mía para empezar: La Liturgia de las Horas de una Madre Y luego discutimos algunos eventos diferentes de la vida cotidiana que nos impulsan a hacer pequeñas oraciones a lo largo de nuestros ajetreados días. Algunos ejemplos:
- Ofrecimiento de la mañana
- Señal de la Cruz
- "Jesús, María, os amo, ¡salvad almas!"
- "Hágase tu voluntad".
- "Ven, Espíritu Santo, ven".
- "¡Bendito sea el nombre del Señor!"
- "Jesús, en ti confío"
- "Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo."
- "Oh Jesús en el Santísimo Sacramento, ten misericordia de nosotros."
- "O simplemente pronuncia el nombre de JESÚS cuando te sientas tentado a hacer algo malo o necesites ayuda o cualquier tipo de dirección."
0 comentarios