Tenemos tres reacciones cuando recordamos nuestra muerte: intentar olvidarla centrándonos en el placer (comer, beber y ser feliz), entrar en pánico y vivir con miedo, o fijar nuestra mirada en Dios y en la promesa de vida después de la muerte. La tercera opción es definitivamente la mejor.
Hace varios años, conocí a una mujer que estaba muy enferma y estaba planeando su propio funeral. Tenía tanta fe y vivía sus últimos días con total confianza en Dios y en la promesa del cielo, que es exactamente cómo deberíamos esforzarnos por vivir cada día.
Fragmento del programa
"Cuando recordamos nuestra muerte, nuestras ansiedades en realidad disminuyen porque nos damos cuenta de la gran promesa de lo que tenemos por delante".
Conoce a tu anfitrión, Colin MacIver:

Colin es un entusiasta trasplantado a la vibrante Luisiana, donde vive con su hermosa esposa Aimee y sus dos enérgicos hijos, Leo y Zélie. Su malabarismo implica ser esposo, padre, maestro, ministro de jóvenes, músico y creador de contenido y capacitador nacional de Ascension.
En su tiempo libre, come demasiados cangrejos de río, saborea el king cake, juega al kickball uno a uno con su hijo e intenta, por el amor de Dios, cargar correctamente el lavavajillas.
Echa un vistazo al último trabajo de Colin con Ascension: Power and Grace: A Guide to the Catholic Sacraments y Quick Catholic Lessons with Fr. Mike.
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