NOTAS DEL PROGRAMA
Tres aspectos importantes de un ministerio y una vida holísticos
- Relaciones en tu vida
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Mentor
- Un mentor es más que un modelo a seguir.
- Se interesa personalmente en tu vida y te ayuda a guiarte.
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Compañero en el ministerio
- Hace el mismo tipo de trabajo ministerial que tú, pero no tiene interés en tu ministerio en particular (es decir, pertenece a una parroquia, campus, etc., diferente).
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Amigo verdadero
- Alguien con quien podemos ser auténticamente nosotros mismos.
- Geográficamente cercano para que puedan sentarse físicamente en la presencia del otro y disfrutar de su compañía.
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Mentor
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- Hábitos de bienestar
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Dormir
- ¿Cuánto sueño necesitas para sentirte descansado?
- ¿Duermes lo suficiente la mayoría de las noches?
- Si no duermes lo suficiente, ¿por qué no? ¿Está bajo tu control o no?
- ¿Qué tan sostenible es la cantidad de sueño que estás obteniendo? ¿Cuándo puedes recargarte?
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Nutrición
- ¿Qué necesitas comer para cuidar tu cuerpo?
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Actividad física
- En el ministerio, nuestras cabezas y corazones se usan extenuantemente y eso es agotador. Nuestros cuerpos necesitan ser usados extensivamente para mitigar el estrés, pero también para salir de nuestras cabezas y corazones por un tiempo.
- Evalúa lo que necesitas e incorpóralo semana a semana.
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Oración
- Dedica tiempo cada día a escuchar y hablar con Dios individualmente.
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Dormir
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- Experiencias de nicho restauradoras que elegimos
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Desapego y relajación
- Desapego: no pienses en el trabajo. Vete y suelta todo lo que tenga que ver con tu entorno ministerial, compañeros de trabajo, año litúrgico. Desconéctate completamente. Haz esto cuatro veces por semana.
- Relajación: en realidad no puedes relajarte si no te has desapegado de procesar tu trabajo. Duerme, levanta los pies, etc.
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Actividad que disfrutes hacer y en la que puedas alcanzar maestría.
- Algo más en lo que puedas sumergirte además de tu trabajo.
- Sabrás que has encontrado tu nicho cuando puedas perder la noción del tiempo haciendo esta actividad.
- Dedica una hora a esta actividad cada semana.
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Contemplación
- Cinco minutos para Dios cada día.
- Haz que sea una práctica de quietud, suelta las cosas y entra en silencio.
- Esta es una reafirmación de la oración como un hábito de bienestar.
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Desapego y relajación
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