Entré y me arrodillé,
Vi a otro allí,
Pero pronto se santiguó y se fue.
No oyendo otro sonido,
Pensé: "¿Es esto justo?"
De compañeros, tu casa: desierta.
Si no fuera por mi presencia,
Si no hubiera estado aquí,
¿Cuán solo estarías, Mi Señor?
No pan: Esencia Divina,
Conociendo el miedo a la soledad;
¿Recordando Getsemaní?
Así que me quedé una hora,
Y contigo en oración
De cálices que deben ser sorbidos.
Aún recuerdo el poder
El amor y el cuidado,
Tus brazos alrededor de mí mientras me sostenías.
Mira, tal vez no está mal
Que nadie más viniera
A pasar tiempo contigo esa noche.
Tú y yo por tanto tiempo,
Todo amor y sin vergüenza;
Uno a uno con mi Luz de la Luz.
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Matt Dunn se unió a Ascension en 2014. Estudió ciencias políticas, tecnología empresarial y gestión empresarial en Delaware County Community College y Temple University. Escribir no es su única vía creativa: cuando no está en la oficina, se le puede encontrar en el escenario como miembro de Stealth Tightrope, un grupo de comedia de improvisación local, o como músico. Clarinetista de la Merion Concert Band, Matthew también disfruta tocando profesionalmente en ocasiones.
Foto destacada de Francesco Alberti en Unsplash
Este poema se publicó por primera vez en The Great Adventure Blog, el antiguo hogar del Blog de Ascension, el 30 de enero de 2015.
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