El incienso fue el regalo presentado por el rey mago Baltasar. Era el ingrediente principal del incienso utilizado en el Templo bíblico, elaborado a partir de una resina seca extraída de los árboles escarpados de la Península Arábiga (la tierra del monte Sinaí). Es el olor de la adoración, un regalo apropiado para el trío adorador en el hogar de la Sagrada Familia (Mt 2:1-2, 8, 11). Se utiliza en el libro del Apocalipsis para representar nuestras oraciones que ascienden a Dios (Ap 5:8; 8:4).
Toda nuestra adoración en oración (adoración y bendición, petición, intercesión, acción de gracias y alabanza) alcanza su máxima expresión en el evento litúrgico de la Eucaristía. Qué maravillosa resolución espiritual para crecer en nuestra apreciación y participación en la Misa en 2014.
Si su horario lo permite, considere asistir a Misa diaria además de su celebración dominical (aunque sea solo uno o dos días). Si eso no es posible, considere prepararse para la liturgia dominical practicando la Lectio Divina con las lecturas de las Escrituras con anticipación, u ofreciendo su tiempo para llevar la Eucaristía a los enfermos o a un feligrés en un hogar de ancianos local o institución similar. Un documento maravilloso que vale la pena leer con atención y oración es Ecclesia in Eucharistia.
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